Hace poco, volvimos de vacaciones de Amsterdam con Vueling y queria comentaros una de esas reflexiones a las que os tengo acostumbrados:
No sé si os habeis dado cuenta, pero me hace mucha gracia la gente que se cree super importante de la muerte por que va en avión. Pobres desgraciados. Vamos por pasos:
Ya llegan en plan agonía con su polo Ralph Lauren, su bermuda náutica color azul o kaki, su jersey en los hombros y sus bonitas gafas de sol muy útiles cuando es de noche. La cosa es que ya los oyes voceando lo guays que son, que si el avión esto, que si el avión lo otro, que si la otra vez no se qué. que vaya rollo que ahora no dan de comer, que si patatín, que si patatán.
A la hora del embarque, da igual si dicen que solo de la fila 30 a la 15. Allí están ellos y su séquito mirando a todos por encima e intentando explicar cosas "importantes" cerca para que los demás oigamos lo importantes y experimentados que son. Lo bueno es cuando el personal de tierra no los deja pasar por imbéciles (El cartelito 30-15 también iba por vosotros que, aunque moláis mucho, tenéis el asiento en fila 12).
Una ve embarcados suelen crear grandes colas para depositar sus equipajes de mano y decidir una cosa muy importante y de gran magnitud: me siento yo en la ventana o te sientas tú, Pochola? Da igual si hay cincuenta personas detrás, hasta que no decidan no hay tutía. Y qué decir de que se pasan todo el puñetero trayecto indicando y vigilando su equipaje de mano, no vaya a ser que les roben alguna de sus importantes alajas. Que cruz ser superior y que todo el mundo te envidie!
En el despegue empiezan a apabullar a sus compañeros de viaje que estan en manifiesta inferioridad intelectual (Ya dicen que en el pais de los ciegos el tuerto es el rei) con diversas nociones sobre aviación comercial, de las cuales uno puede notar que son todos unos expertos. Solo queda aguantar por varias horas sus comentarios altamente trascendentales de cara a la galería durante el viaje, y el peloteo al personal de vuelo que se los mira con cara de "!qué me estás contando!".
Por último lo mejor: la llegada al aeropuerto y salida de la terminal, es allí cuando despliegan toda su artillería. Se sienten importantes, son guays, se molan. Cuando se abren las puertas, todo el mundo les mira a ellos. Son el centro de la antención, los más deseados: "Mira como molo. Estoy moreno eh?. Yo vengo de vacaciones y tu no. Soy como Beckam. Donde estan mis paparazzis? Ah, no que solo soy un anormal venido a más que mañana ha de volver a Don Piso. Oh, no! que Don Piso ha quebrado!. Piluca llama a tu madre que mañana ya estamos allí comiendo y cenando!"
Saludos y feliz regreso de vacaciones!!!
martes, 2 de septiembre de 2008
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3 comentarios:
mmm...me da a entender que aún duraba el efecto del porro de los paises bajos...
Pero mola!!! Te tengo que pasar fotos de complementos para el articulo de Burberry's! Las hice en Tossa de Mar, en una tienda Chachyguay!
Boop Boop. A ver cuando unas bolas!!!!
Resulta que no en los aviones se puede librar uno de los gilipollas.... cojonudo.
Nunca he viajado en avion, pero ahora me dan ganas de hacerlo si así consigo encontrarme con uno de estos Jonis, con lo que me gustan a mí.
Nada, un par de hostiejas en la nuca y susurrarle un: "Chavalote, que no vales ni media mierda, ¡baja de las nubes, peón, barrendero!"
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